
El origen del término “filete” proviene del latín “filo”, que significa “hilo", en alusión a sus trazos y formas. Se deduce que filetear significa "adornar con filetes."

¿Qué es el
fileteado porteño?
A finales del Siglo XIX, en talleres y fábricas de carros se generó un arte que requería una veloz ejecución (para cumplir tiempos de entrega) y a la vez, ornamentar con elegancia. Los camiones y los colectivos llegaron para reemplazar a los carros tirados por caballos en el transporte de mercaderías y personas, pero también como soporte para esta expresión que no dejaba de afianzarse.
Su evolución se mantiene ajustada a ciertos preceptos básicos: colores fuertes, brillos y sombras sumados a efectos de volumen, letras de complejo diseño (muchas veces góticas), elementos que se repiten a menudo en la composición (bolitas, flores, cintas con los colores argentinos, dragones) que sumado al resto de los detalles que en general sobrecargan las superficies en las que se expresan, contribuyen a una clara identificación de los trabajos realizados en este estilo.
Esa sobrecarga llevó a la increíble decisión de prohibirlo en el transporte público de la Ciudad de Buenos Aires en 1975, justificada por la supuesta confusión que producía a los pasajeros.
Esa prohibición no sólo quedó sin efecto, sino que ahora es Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires desde 2006 y hasta tiene su día: el 14 de septiembre. En 2015 fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Nació junto al Tango y también se convirtió en un símbolo de identidad argentina.