Admiramos la magnífica técnica, belleza y creatividad del fileteado porteño, pero quizás sin saber cómo surgió y lo importante que fue el transporte para ello. Los carros, camiones y colectivos fueron las grandes atracciones que marcarían la edad de oro del fileteado.

El fileteado, arte característico de Argentina y, más específicamente de la Ciudad de Buenos Aires, nació gracias a la clase obrera. Por este motivo es que es un arte popular que se fue enseñando de manera informal y no, por ejemplo, en academias de arte.

¿Sabías que tuvo su origen en el transporte? Así es… No nació en cuadros, murales ni en ningún otro soporte; nació en los carros de tracción a sangre. Te invitamos a que descubras todos los detalles del surgimiento del fileteado porteño.

El fileteado en los carros

El fileteado porteño nació en Buenos Aires a principios del siglo XX en las fábricas y talleres de carros por parte de los empleados de las mismas. Como es un arte popular, no se ha documentado mucho de este en sus inicios. De hecho, es poco lo que se sabe y es gracias a la recopilación de testimonios rescatados. 

Distintos gremios eran los que intervenían en los carros en un mismo taller. Posteriormente a que carpinteros, herreros y pintores realizaran su trabajo, llegaba el turno del fileteador o de los fileteadores. Decoraban el carro en base a las posibilidades económicas, las preferencias y el tiempo del que dispusiera el dueño del carro.

El fileteado en los camiones y colectivos

Con el paso del tiempo los carros fueron quitados de escena y aparecieron los camiones y colectivos. Podemos pensar que ese pudo haber sido el fin del fileteado porteño… pero no. El filete supo adaptarse a las circunstancias de la actualidad, y no solo en esa ocasión, sino que posteriormente también. Si algo lo caracteriza, es su adaptabilidad a todo tipo de soporte.

En el caso de los camiones, las decoraciones de los carros fueron adaptadas a ellos y, generalmente, se hacían en las mismas fábricas de carros.

El caso de los colectivos

En el año 1922 se inauguró la empresa Auto Ómnibus Metropolitano de Sandalio Fernández y, con ello, surgió toda una innovación en Argentina y el mundo. Sí, en Buenos Aires se inventaron los famosos ómnibus que, posteriormente, pasaron a ser colectivos —más grandes que los anteriores—.

El servicio ya estaba bastante extendido cuando un grupo de taxistas de la parada Primera Junta empezó a cubrir el tramo hasta Rivadavia y Lacarra. Los coches, como casi todos en aquella época, lucían sencillos filetes a lo largo de las molduras y estampados de la carrocería.

Los taxistas empezaron a oficiar como “taxis colectivos”, ya que el servicio de taxi era costoso para tramos muy cortos. De esa manera, surgió la idea de llevar varios pasajeros y cobrarles individualmente según las distancias recorridas. Alargaron los chasis para aumentar la capacidad, cambiaron las capotas de lona por chapa para alargarlo, entre otras modificaciones.

Esas modificaciones fueron acompañadas por la renovación del filete en los mismos, aunque aún no era la edad de oro de los colectivos fileteados. Su gran salto a los filetes más elaborados llegó cuando los dueños de esos coches empezaron a sufrir expropiaciones por una ley de la Corporación de Transportes de la Ciudad de Buenos Aires.

Con la expropiación se le dijo adiós a los filetes. “La Corporación” uniformó los colores: techo crema, franja central marrón y parte inferior lacre. Ya no se le daba lugar a los filetes porteños. Pero como las expropiaciones no fueron al mismo tiempo, los colectiveros que aún tenían su transporte, con el apoyo del pueblo, empezaron a lucir orgullosos aquello que los diferenciaba de los colectivos expropiados: el filete.

Fue en ese momento que el filete en los colectivos tuvo su gran auge. Se agrandaron los transportes y su aspecto dio un gran salto. El fileteado estaba más presente que nunca luciendo mascotas de bronce cromado y cintas de colores que representaban a Argentina, Italia y también a España. Entre 1943 a 1946 —período de posguerra— el filete llega a su edad de oro. De a poco el arte se fue enriqueciendo, lo que dio lugar a figuras y grupos de figuras.

Durante el primer mandato de Perón (1946-1952), “La Corporación” desapareció y surgió una empresa estatal llamada Transportes de Buenos Aires (TBA). Los colores cambiaron por plateado total con una franja central azul, aunque sin filetes. Pero, en el año 1955 se privatizaron las líneas de colectivos y pasaron a ser de las cooperativas obreras, lo que llevó a recuperar sus filetes y colores vibrantes —aunque no sobre las primeras unidades expropiadas—.

Su prohibición y resurgimiento

El año 1975 estuvo marcado por la prohibición del filete en los transportes públicos de la Ciudad de Buenos Aires (ordenanza de la S.E.T.O.P N°1606/75), ya que tanta decoración y colores vibrantes causaba confusión a los pasajeros. Su consecuencia fue la creatividad para adaptarlo a otros soportes, quitando la idea del transporte como único símbolo de este arte. La ley fue derogada en el año 2006, y el filete, en ese mismo año, pasó a ser Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires. Gracias a su revalorización, años más tarde, en el 2015, se declaró al fileteado porteño Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. No solo el fileteado ganó la batalla una vez más, sino que se llevó merecidos reconocimientos.

Bibliografía:

Genovese, Alfredo. Filete porteño. -1a ed.- Buenos Aires: Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico Cultural de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 2007.

Los primeros viajes a bordo de un Ford T. La Nación. Año 2006. https://www.lanacion.com.ar/sociedad/los-primeros-viajes-a-bordo-de-un-ford-t-nid817840/

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Acerca de Milagros Yegros

Milagros Natividad Yegros nació en Magdalena, Buenos Aires, el 20 de diciembre de 1998. Una vez finalizados sus estudios secundarios, realizó un curso de Coordinación Turística, lo que luego la llevó a estudiar turismo en niveles superiores. Es Técnica Superior en Turismo por Universitas La Plata y se ha perfeccionado en Comunicación Turística por la Organización Mundial de Periodismo Turístico. Ha trabajado como guía turística freelancer en su ciudad, para la revista digital española Mi Viaje y trabaja como comunicadora en la radio FM 100.9 y Frecuencia TV de Magdalena. Desde 2020 se desempeña como redactora en este proyecto de filete porteño, donde junto a Darío Dress, Director General de 054 Travel e ideador de este proyecto, trabajan codo a codo para acercar el filete porteño a la comunidad.

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